viernes, 13 de febrero de 2009

WASHINGTON 1










SÁBADO 31 ENERO

Nos levantamos superpronto para ir a desayunar al sitio de las amish y, sin saber muy bien qué pedimos le decimos que queremos un huevo frito con scrapple, que es lo que nos recomendó la chica del hostel. Al final, resulta que el scrapple es como una masa de croqueta con forma de rebanada de
pan de molde y está bastante bueno. Nos sorprende ver a un montón de gente desayunando a la americana (es decir, contundentemente) y son sólo las 8 de la mañana.

Justo media hora antes de llegar a Washington y, todavía en el autobús de los chinos (esta vez lleno de gente), nos damos cuenta de que quizá nuestra reserva en el hostel no estuviera confirmada. Así que nos toca buscar un bar con wi-fi nada más llegar para comprobar si tenemos algún sitio donde dormir.

Nos metemos en el primero que vemos cartel wi-fi y resulta ser una cadena de restaurantes que se llama HOOTERS y las camareras van con mini-shorts color naranja (de esos casi metidos por el culete), camisetas de tirantes con escotazo blancas, delantalito, calentadores y zapatillas. Solo les faltaban los pompones. Era para verlo. Obviamente, estaba lleno de tios (y alguna familia también), la mayoría con sus camisetas del hockey. Era gracioso ver como cuando les conducían a la mesa, iban detrás de la camarera tratando de no mirar su culo…
Pero a nosotras no nos sirvió de nada tanta camarera mona, porque no pudimos conectarnos a Internet, por más que el manager decía que era free! Así que tuvimos que ir a un Starbucks y acabar pagando 3,75$ por 2 horas de Internet. Flipante! Al final, para que el hostel nos confirmara que no teníamos la reserva hecha y que solo nos quedaba una cama libre. Yujuuuu!

Para no liarnos con más cambios y vista la suerte que llevamos en este viaje, decidimos dormir en el mismo hotel que teníamos para el día siguiente (patrocinado por HispanoVema porque Julia tiene entrevista el lunes) que, aunque nos saldrá un poco más caro, será mucho más confortable.

Y tanto!!! Nos dan habitación en la planta 10 con cama KING!! O sea, 1,95 x 2 m. Yo creo que aquí pueden dormir 4 personas!!! Y, aunque la tentación es grande, nos vamos a explorar la ciudad. Dirección: la Casa Blanca. Aún no habíamos llegado al punto de la verja donde estaba todo el mogollón de gente haciendo fotos cuando pasan al lado de nosotras 3 coches oficiales que casi no paran en la garita que teníamos al lado. En el primero, aún con los cristales tintados se ven detrás 2 mujeres: una blanca y rubia y otra morena y negra. ES MICHELLE!!!! A mi no me dio tiempo a distinguirla pero Julia jura y perjura que era MICHELLE OBAMA. La verdad es que casi no pararon y llevaban 2 coches más detrás. Se veía una señora corpulenta, alta, negra, con el pelo liso… Probablemente fuera ella!!! Cuando llegamos a la verja, los coches están en la puerta, pero ya no se ve a nadie. Hacemos la foto de rigor y vamos al visitors center de la White House, un edificio donde han puesto algunas curiosidades acerca de la casa y poco más.

Después, comimos una hamburguesa en un restaurante superamerican, con los bancos de piel roja… y el cajero, un hombre extraño donde los haya, nos dio conversación en inglés, a pesar de ser español, porque no quería confundirse hablando en un español que parecía haber olvidado. (¿!). Con la panza llena, damos un paseo por el Mall, una amplia avenida que une el Washington Monument con el Capitol. Está llena de museos a los lados pero extrañamente cierran a las 5,30, con lo cual no podemos entrar a ninguno. De todas formas, descubrimos que frente a la Nacional Gallery, han convertido una fuente en pista de hielo y hay un montón de gente patinando. Parece ser que en Invierno no hay ciudad que se queda sin pista de patinaje!!!

De vuelta al hotel, caminamos cerca de 2 horas por una ciudad fantasma en la que podemos andar más de media hora sin cruzarnos a nadie!!! Sólo encontramos una avenida abarrotada de gente haciendo fila para entrar al Versión Center, un estadio que se encuentra en mitad de la ciudad donde hubo hockey en la mañana y Basket por la tarde. Fuera de ahí, no se ve a nadie por ningún lado. De hecho, muchos restaurantes y bares están cerrados!!!

Nos acercamos al Dupont Circle, una zona de bares que nos recomendó la recepcionista y en la que esperábamos encontrarnos algo más animado de lo que hay. Realmente, es difícil encontrar un bar. Un bar normal, que no sea también restaurante. Pero, al final, lo encontramos y mientras echamos una cerveza y miramos el mapa de la ciudad en busca de un lugar para hacer brunck mañana, unos chicos muy majos nos recomiendan algún sitio. Ya de vuelta al hotel, entramos en una pizzería y pedimos pizza de Pera caramelizada y queso gorgonzola para compartir y con tub water (agua del grifo) que no estamos para derrochar. Aquí es habitual que te ofrezcan agua del grifo, no te la cobran, pero la gente se suele pedir otra cosa más para beber… o no. Un poco decepcionadas con el poco ambiente de la ciudad, volvemos al hotel donde nos espera nuestra cama KING.

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