martes, 3 de febrero de 2009

CHINATOWN





El domingo 25, tras la fiesta de Post inauguration nos fuimos a explorar Chinatown.

Nada más llegar, comimos en un chino superauténtico, que no debía de estar nada mal porque tenía una mesa llena de pedidos para enviar a domicilio. Algunos de ellos llevaban patos sin cocinar, por lo que sus compradores serían chinos… Pedimos noodles y medio pato pekinés, el cual nos sacan despedazado: los muslos y
la piel por un lado y la pechuga por otro. Lo acompañan unas tortitas blancas, una salsa y unas verduras. El chino nos explica que hay que poner una cosa de cada en cada panecillo y comer. Bastante parecido a cuando lo comí por primera vez en Beijing, pero el chino lo hizo todo con un par de cucharas sin tocar la comida. Todo un detalle, eh Juanjo!

Tras ver cómo cambiaban el calendario del restaurante y co
locaban unos cuantos bueys de adorno por las paredes para lo del año nuevo, salimos a la calle, donde un montón de chinos te atacan disimuladamente diciéndote: “bolsos, relojes, carteras”. Si les dices que sí, te suelen llevar a un rincón y te enseñan una fotocopia con bolsos de imitación o directamente te llevan a trastiendas donde te enseñan la mercancía. No andábamos con cuerpo para regatear, porque para eso hay que andar muy despierto y, además, es mejor hacerlo por la mañana. Así que sólo hemos pillado unos cuantos precios para cuando vayamos a atacar de verdad. Ya me he dejado miradas unas maletas y unos cuantos bolsos. Las colonias de imitación también estaban bastantes logradas y baratas. Algún reloj también.

Pero ya volveremos con más energía y dólares en el bolsillo!!

1 comentario: